Ayer se hizo pública la Sentencia de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional en que se condena a una tuitera por un delito de humillación a las víctimas del terrorismo, aunque en algunos medios se habla (erróneamente) de enaltecimiento del terrorismo, o se hace referencia a otros tuits que (presuntamente) podrían constituir este delito, pese a tratarse de un subtipo con unos requisitos diferentes. De hecho, el análisis que lleva a cabo la Audiencia tiene en cuenta estas diferencias a la hora de justificar su decisión.

También ya se han publicado artículos en medios de comunicación en que se respalda el contenido de la Sentencia, como este en Okdiario titulado “la tuitera a la que Iglesias apoya también pide asesinar a Sánchez Dragó, Sostres y Merkel“.

No es cuestión de defender de manera general a una tuitera concreta

Pese a las críticas que pueda hacer a la Sentencia en sí, ello no debe entenderse como una defensa de las actuaciones generales que pueda haber llevado a cabo dicha tuitera. Personalmente no la conozco, y no he interactuado con ella en las Redes Sociales que recuerde. He podido ver capturas de otros tuits presuntamente realizados por ella, pero no cambian mi punto de vista sobre lo que es la Sentencia en sí.

Vaya por delante que puede que en otros tuits pueda haber vulnerado derechos, que haya sido irrespetuosa con otros usuarios, o que haya cometido algún delito en otra ocasión, pero el objeto de este proceso era el que era. La cuestión es si los tuits analizados por la Audiencia podían constituir realmente un delito de humillación a las víctimas del terrorismo, no si era una buena persona, o si podía haber cometido algún otro tipo de ilegalidad.

Y es que ya he repetido reiteradamente también que se puede ser un imbécil maleducado, y que ello no debe suponer reproche penal alguno. No tiene que parecerme bien lo que hace en general para llegar a la conclusión de que una Sentencia, que está analizando un supuesto delimitado, puede no ser correcta desde el punto de vista jurídico.

Se puede discrepar de la Sentencia sin necesidad de de faltar al respeto a los Jueces que han participado en el procedimiento y respetando a las víctimas del terrorismo

La Audiencia en mi opinión se ha excedido a la hora de tomar su decisión, pero eso no quiere decir ni que sean unos incompetentes ni debe ser una excusa para atacar a la persona detrás del cargo. Sí que creo que las conclusiones a las que llegan son erradas (como todo en el ámbito jurídico, esto es opinable), por mucho que coincida con ciertas partes del análisis como mencionaré.

Lo mismo puede decirse respecto a las víctimas de actos tan terribles como son los relacionados con el terrorismo. Discrepar de la Sentencia no es dejar de respetar a las víctimas de atentados o de reclamar el castigo de las personas que los han llevado a cabo. Es más, utilizar estos contenidos específicos y ponerlo en el mismo marco que otros que sí pueden ser merecedores del reproche penal más absoluto sí que puede constituir una falta de respeto contra estas víctimas.

Los argumentos son válidos en su fondo, pero no para este contenido

El análisis de las circunstancias en torno al delito son interesantes, pese a que las conclusiones a las que se llega son (a mi juicio) erróneas. Dicho esto, no pueden admitirse afirmaciones como son las mantenidas por personas como Máximo Pradera, respecto a la persistencia de la lacra que suponen las actividades terroristas llevadas a cabo por ETA

Debemos mencionar también que los titulares que han aparecido en otras ocasiones que mencionaban que se había condenado también por chistes sobre Carrero Blanco en realidad no eran tal. En realidad se localizaban otros comentarios que sí que podían cumplir los requisitos del tipo, y era por ellos por los que se podía llegar a condena. Lógicamente, tampoco resultan relevantes aquellos casos en que se alcanzaba una conformidad.

¿Es el mero transcurso del tiempo un criterio para entender que no se ha producido el delito? No creo que sea así. No es tanto el tiempo transcurrido desde el atentado, sino las características concretas del acto a que se hace referencia en dicho tuit (incluyendo entre otras circunstancias a poder valorar incluso la amnistía hacia dichos autores).

Puede alegarse que el atentado contra Carrero Blanco es igual que cualquier otro atentado, pero esto objetivamente no es así, y el análisis legal de las actuaciones que puedan relacionarse con él deben tenerlo en cuenta.

Centrémonos en el ámbito específico del procedimiento

Dentro de los hechos probados encontramos los tuits que son objeto de este procedimiento y que son los siguientes

Por lo tanto, el análisis respecto a la posibilidad de que las actuaciones de la tuitera Cassandra reciba un reproche penal debe realizarse con estos tuits.

Una vez tenemos claro este aspecto, la Audiencia pasa a recordar los elementos de dicho tipo, y la naturaleza del mismo

reviste una naturaleza más privada que el subtipo de enaltecimiento, ya que afecta directamente al honor de las víctimas de acciones terroristas por el hecho de serlo; aunque también sin duda golpea sentimientos de solidaridad de la comunidad que en todo delito de terrorismo percibe un ataque a la convivencia pacífica construida entre todos. Supone una lesión a su dignidad humana, violada con el menosprecio que emana del comportamiento querido, directa o indirectamente, por el sujeto activo.

La defensa intentó alegar el borrado de los mensajes, pero la Audiencia hace la siguiente mención al respecto de dicha alegación

mensajes que con posterioridad ha borrado voluntariamente, sin aportar los pormenores y circunstancias temporales de la alegada baja

De hecho, posteriormente se hace mención a esta falta de aportación a la hora de aplicar la atenuante de reparación del daño, situación que sí me ha llamado la atención por cuanto hubiera sido lo razonable tras realizar dicha alegación.

El acusado manifestó que ha borrado de Internet cualquier alusión a los mensajes o tweets objetos de autos, pero dicha alegación no encuentra en las actuaciones corroboración oficial alguna

La Audiencia continúa analizando la actuación de la tuitera, utilizando para ello otras expresiones que ha realizado más allá de las que son objeto de este procedimiento

negó que alguna vez haya enaltecido algún atentado terrorista, lo que se contrapone con expresiones propias que ha efectuado en su perfil de Twitter

Se menciona que en diversos tweets se hace mención a ETA, incluyendo imágenes del terrorismo practicado por dicha banda criminal en los siguientes términos

mencionamos las anteriores que efectuamos, no para incriminar indebidamente al acusado, sino para contextualizar sus opiniones y mensajes en el marco de este procedimiento y a través de la prueba en él practicada y no impugnada

Estos contenidos, y otros mencionados que se encontraron en el terminal móvil, son utilizados según la Audiencia exclusivamente para contextualizar los tuits objeto del procedimiento.  Sin perjuicio de cómo haya podido afectar estos contenidos a la percepción del distanciamiento de ETA que la defensa había alegado, lo que se parece dar a entender es que los tuits concretos son susceptibles de constituir dicho delito, dependiendo del contexto.

Del examen efectuado concluimos que el acusado ha perpetrado las acciones juzgadas en desprecio, deshonra, descrédito, burla y afrenta de persona que ha sufrido el zarpazo del terrorismo y sus familiares, haciendo reiterada y persistente mofa de las circunstancias que acaecieron en aquel atentado sangriento, distanciándose con ello de la fina ironía y el saludable ambiente humorístico que en momento postrero preconiza. Actitud irrespetuosa y humillante que entraña la comisión delictiva que le atribuye la acusación pública.

Pero de nuevo debemos volver al artículo aplicado, donde se nos indica lo siguiente

la realización de actos que entrañen descrédito, menosprecio o humillación de las víctimas de los delitos terroristas o de sus familiares

Y es que aquí debemos recordar el hecho de que no se trata de un acto terrorista cualquiera. Tratándose del momento en que se realizó debemos traer a colación la Ley 46/1977, de 15 de octubre, de Amnistia. Recordemos que esta Ley en su artículo sexto decía lo siguiente

La amnistía determinará en general la extinción de la responsabilidad criminal derivada de las penas impuestas o que se pudieran imponer con carácter principal o accesorio.

Por lo tanto, resulta más que llamativo que nos encontremos con un supuesto en que se extinguió la responsabilidad criminal de quien llevó a cabo dicho acto, pero se persiga por realizar chistes sobre dicho delito amnistiado. Y, de nuevo, NO entro en otros tuits o actuaciones que pueda haber llevado a cabo, me refiero exclusivamente a aquellos que han sido objeto del proceso.

Jurídicamente todo es opinable, y de hecho hay compañeros como Alfredo Herranz que justifican jurídicamente una posición en contra de la existencia de un debate que afecta a la libertad de expresión en este caso. Aunque discrepo de esta posición, porque para mí efectivamente sí que hay una libertad de expresión que queda afectada por una aplicación del Derecho Penal cuestionable, en Derecho las interpretaciones están a la orden del día.

El Derecho Penal no existe para escarmentar

Algunas de las justificaciones que se han hecho posteriormente de dicha Sentencia se centran en el escarmiento a la tuitera, principalmente por otros contenidos que ha emitido. Se recopilan tuits de todo tipo, y se quieren utilizar para afirmar que está bien el sentido de la sentencia “para que escarmiente“. El problema es que el Derecho Penal está para lo que está, y si los actos no cumplen los requisitos específicos del tipo de que se trata no resulta aplicable. He visto tuits mucho más terribles y que no han sido objeto de procesos (tan mediáticos además) como este.

El problema es que ya se está normalizando que el Derecho Penal sirve para esto, para escarmentar o asustar, una vía para reclamar un castigo por cualquier actuación ofensiva. Nos centramos en dicho efecto represivo y nos estamos olvidando de que los Jueces no están para castigar cualquier situación incómoda u ofensiva, por mucho que moralmente pudiéramos cuestionarla.

Sergio Carrasco Mayans
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Sergio Carrasco Mayans

Consultor at Fase Consulting
Sergio Carrasco Mayans es Ingeniero de Telecomunicaciones, Informático, politólogo y Licenciado en Derecho por la Universitat Oberta de Catalunya, especializado en Derecho de la Sociedad de la Información, Derecho Civil y Derecho Público.
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1 Comment
  1. En la sentencia al cantante César Strawberry (4/2017) el Tribunal Supremo cita varios (Fundamento de Derecho 5) tuits reputados como delictivos. Los dos primeros son sobre Carrero y populares en su tiempo.

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