Hoy se ha hecho público un Decreto Ley de la Junta de Castilla y León que busca cambiar la regulación de los espectáculos taurinos populares, y que los medios han convertido en titulares referidos a que «Castilla y León prohíbe matar al Toro de la Vega». Este tipo de espectáculos han sido criticados desde un sector por la elevada violencia presente contra las reses en las imágenes del acto que se hacían públicas, y las protestas de los activistas para intentar evitar su continuación.

Pese a que se defiende que este tipo de espectáculos taurinos, que acaban con al muerte del animal, tienen un apoyo mayoritario de la sociedad la realidad es muy distinta.

Es posible que precisamente por este aumento de la oposición a este tipo de festejos se haya adoptado esta medida y se haya publicitado en los términos en los que se ha hecho. Parece una medida buscada por muchos, y criticada por otros, pero la realidad es que no todo es tan positivo como se quiere dar a entender.

¿Qué dice el texto que teóricamente prohíbe el Toro de la Vega?

En estos temas, el demonio está en los detalles, y las propias declaraciones del consejero de Presidencia, José Antonio de Santiago-Juárez al respecto de dicho Decreto Ley, permiten adelantar que la prohibición a la que se refieren desde los medios probablemente no es tal.

«Había dos salidas: proteger la tradición o prohibirla. Y yo creo que las tradiciones hay que adaptarlas a la sociedad actual, a la sensibilidad y cultura del siglo XXI para que perduren en el tiempo»

Si ahora acudimos al texto del Decreto Ley, en su artículo único se nos dice

1. En la Comunidad de Castilla y León queda prohibido dar muerte a las reses de lidia en presencia del público en los espectáculos taurinos populares y tradicionales.

Por lo tanto, sí se que se prohíbe dar muerte a las reses en espectáculos como es el del Toro de la Vega, pero referido a hacerlo en presencia del público. No consta en dicho Decreto Ley una prohibición de espectáculos que finalmente puedan suponer la muerte del animal.

De hecho, la adaptación mencionada por el Consejero viene materializada en este texto en la Disposición Adicional, referida a las Bases reguladoras de espectáculos taurinos tradicionales.

Los espectáculos taurinos tradicionales declarados como tales a la entrada en vigor de esta norma y cuyas bases reguladoras permitiesen la muerte de reses de lidia en presencia del público no podrán ser autorizados para su celebración a partir del momento de la entrada en vigor de la misma en tanto no adapten sus bases reguladoras a lo previsto en este decreto-ley.

De nuevo nos encontramos con la referencia a la muerte de las reses de lidia en presencia del público, con lo cual habría que preguntarse seriamente qué sucede en el caso de bases de espectáculos taurinos que contemplen la muerte de la res una vez finalizado el espectáculo fuera de la vista del público.  En principio, y de acuerdo con el tenor literal de la norma, no quedarían prohibidos, con lo cual la medida no es tan amplia como se quiere dar a entender.

¿Cómo se ha hecho esta prohibición en otros territorios?

Podemos comparar con la redacción del Decreto Legislativo 2/2008 de Cataluña

6.1 Se prohíbe el uso de animales en peleas y en espectáculos u otras actividades si les pueden ocasionar sufrimiento o pueden ser objeto de burlas o tratamientos antinaturales, o bien si pueden herir la sensibilidad de las personas que los contemplan, tales como los siguientes:
[…] Las corridas de toros y los espectáculos con toros que incluyan la muerte del animal y la aplicación de las suertes de la pica, las banderillas y el estoque, así como los espectáculos taurinos de cualquier modalidad que tengan lugar dentro o fuera de las plazas de toros, salvo las fiestas con toros a que se refiere el apartado 2.

Apartado 2: Quedan excluidas de estas prohibiciones las fiestas con toros sin muerte del animal (correbous) en las fechas y localidades donde tradicionalmente se celebran. En estos casos, está prohibido inferir daño a los animales.

En este caso podemos ver cómo se prohíben los espectáculos taurinos de cualquier modalidad, con excepción de aquellas fiestas sin muerte del animal. Pese a parecer similares, la realidad es que su contenido es muy diferente.

¿Cómo ha reaccionado el Ayuntamiento de Tordesillas?

El Ayuntamiento ha anunciado que recurrirá dicho Decreto, alegando que contraviene la normativa sobre tauromaquia. Ahora bien, debemos recordar que en realidad se trata de un Decreto Ley, con las limitaciones para su impugnación que ello supone.

Por lo tanto, la realidad es que la prohibición no es tan absoluta como se ha dicho, y aún queda ver las actuaciones que llevan a cabo sujetos como el Estado, y cómo se aplica en la práctica.

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Sergio Carrasco Mayans

Consultor at Fase Consulting
Sergio Carrasco Mayans es Ingeniero de Telecomunicaciones, Informático, politólogo y Licenciado en Derecho por la Universitat Oberta de Catalunya, especializado en Derecho de la Sociedad de la Información, Derecho Civil y Derecho Público.
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