Cada vez más instituciones empiezan a preocuparse por la Transparencia, por permitir a los ciudadanos obtener información del funcionamiento interno de la Administración sin necesidad de solicitarla. Una publicidad activa realizada a través de la sede institucional que en muchas ocasiones permite eliminar falsas percepciones respecto a la baja actividad de la Administración además de dar acceso a los costes a que debe hacer frente una Administración. El problema es que en muchas ocasiones las prioridades y el método utilizado para introducir la Transparencia en una entidad pública no son los más adecuados.

En el caso de Ayuntamientos, en esta legislatura no es extraño observar que muchas propuestas se basan principalmente en el cumplimiento en portales dedicados a ello de índices utilizados por Transparencia Internacional España. Ello viene causado por los convenios establecidos con la FEMP y el papel preeminente que parece que se le da a la hora de hablar de transparencia para ayuntamientos, como han realizado en ocasiones desde la web de la asociación. Dejando de lado otros aspectos sobre el capítulo español de Transparencia Internacional, que las mociones se basen exclusivamente en estos índices para establecer metas de transparencia me parece un error, dado que en mi opinión son un buen primer paso pero debe trabajarse mucho más para conseguir una transparencia efectiva y real.

No basta con simplemente ofrecer la información

El problema es que no le damos ninguna importancia a la accesibilidad y aspecto visual de la información que ofrecemos. Un ejemplo lo podemos encontrar en las diversas webs de transparencia de los partidos políticos, que también fueron analizadas por Transparencia Internacional España con buenos resultados:

la puntuación media global de los doce Partidos fue de 4 ́7, mientras que la puntuación media obtenida al finalizar el proceso de evaluación ha sido de 8 ́3

Para llegar a esta conclusión la evaluación analiza si se ofrece la siguiente información:

1. Cuentas Anuales del Partido (dos últimos ejercicios aprobados)
2. Fechas en las que ha remitido sus cuentas al Tribunal de Cuentas
3. Último informe de fiscalización de las cuentas del partido por el Tribunal de Cuentas
4. Presupuestos anuales con la última liquidación realizada
5. Datos básicos de las entidades vinculadas al partido
6. Desglose orgánico y geográfico de los gastos
7. Declaración de inexistencia en las listas de procesados por corrupción
8. Detalle de los gastos electorales en las últimas elecciones y los límites legales
9. Descripción del procedimiendo de control y de auditoría
10. Currículum o datos biográficos de los principales candidatos

Son útiles estos índices? Para hacernos una primera idea de lo que debería ser un contenido mínimo ofertado por los partidos políticos sí, pero no creo que simplemente por contar con esta información se deba afirmar que se está cumpliendo de manera sobresaliente con los principios básicos de transparencia. No es suficiente con tener en cuenta el QUÉ sino también el CÓMO.

Si por ejemplo acudimos al caso de la web dedicada a Transparencia del PSOE (que obtuvo la puntuación máxima de 10 puntos en el último informe) y entramos en la sección de cuentas e informes financieros nos encontramos con que dicha información se encuentra directamente dentro de ficheros PDF, no ofreciendo directamente la posibilidad de trabajar sobre ellos ni de descargar directamente los datos en un formato tratable para poder ser procesados. No se facilita el entendimiento de los datos a un ciudadano medio a través de mecanismos como representaciones gráficas generadas de manera dinámica por ejemplo, sino que simplemente se le ofrecen los datos.

En el caso de entidades locales, un ejemplo podría ser el Ayuntamiento de León, que cuenta con una parte de su web dedicada a Transparencia, habiendo sido felicitada por la FEMP por los resultados obtenidos tras la evaluación por Transparencia Internacional. Os invito a visitarla para que veáis la forma en que se visualizan los diversos datos, y que penséis en qué utilidad puede obtener el ciudadano de ello.

¿Debe publicarse esta información? Por supuesto, es más, debería haberse publicado siempre sin necesidad de hablar de la ahora novedosa «Transparencia», pero reitero mi opinión de que ofrecer la información en estos términos no es realmente útil, y que al final puede acabar en un simple «colgarse medallas» sin mejorar la percepción del ciudadano medio. Está claro que se trata de temas complejos, pero precisamente por ello deben utilizarse todas las herramientas de que se dispone para ello.

Cómo podría hacerse mejor

Existen herramientas que nos muestran todo lo que se puede hacer para incorporar información visual a la hora de representar estos «datos feos» y permitir a los ciudadanos entender mucho más qué actividad se lleva a cabo. Un claro ejemplo son las soluciones desarrolladas por Civio, que (entre otros temas) cuenta con herramientas para transparencia presupuestaria que me impresionaron desde el primer momento que la vi. Os recomiendo probar la web del Ayuntamiento de Rubí para que veáis lo que es posible hacer, pudiendo descargarse los datos en formato CSV, y pudiendo modificar los gráficos para analizar evolución y demás según estimemos oportunos, ya no únicamente feos PDF. Transparencia sin la posibilidad de obtener los datos en un formato adecuado y reutilizarlos no tiene ningún sentido.

Otra muestra de lo que se puede hacer con los presupuestos lo encontramos en la sección «lo que tú aportas», que ayuda incluso más a saber qué hace el Ayuntamiento con los tributos que recauda

civio1

Aportando una serie de datos podemos obtener una aproximación de cuánto pagamos, para a continuación obtener información sobre a qué destinan esos ingresos

civio2

Algo similar ocurre con los cargos políticos. Efectivamente podría incluir simplemente su nombre y un breve currículum, pero hay otras iniciativas que han dedicado mucho más esfuerzo a la información que ofrecen como es el caso de «Qué hacen los diputados»

diputados1

Aquí no solamente tenemos los datos mínimos, mostrados de manera más ordenada y visualmente atractiva, sino que se nos ofrece multitud de información adicional respecto a sus actuaciones como parte de un órgano público. ¿Qué créeis que es más adecuado para garantizar la transparencia a los ciudadanos, un PDF con un currículum breve de cada cargo, o una página como la mostrada en la que puedo ver ya no sólo dicha información, sino enlaces a sus diversos perfiles, sus actuaciones, poder conocer todas las iniciativas que ha llevado a cabo durante su legislatura, etc?

diputados2

Creo que resulta claro cuál es la mejor opción. Restringir nuestras actuaciones a cumplir con unos índices establecidos por una entidad privada, por muy conocida que ésta sea o por mucho que incluya el término «Transparencia» en su nombre, no es el camino adecuado. No debemos limitarnos a poder decir «hemos obtenido un sobresaliente en la calificación», no. Tampoco se obtiene Transparencia por el simple hecho de aprobar una Ley, un Decreto o una Ordenanza que incluya «Transparencia» en su denominación si no tenemos en cuenta las materias reguladas, sentido del silencio, plazos y mecanismos de control, y muchos más factores. Debemos conseguir que los ciudadanos encuentren atractivo acceder a la información, que sea fácilmente localizable, que visualmente sea lo más atractiva posible, y que siempre intentemos hacerlo mejor sin necesidad de que deba venir alguien a puntuarnos más allá de los propios ciudadanos.

Porque también existen webs en las que la página web que se dedica a estos temas es de muy difícil navegación, con secciones a las que no se les da suficiente relevancia desde la sede institucional principal, y que por ello son desconocidas para los ciudadanos que acceden a las mismas.

Existen soluciones de software libre para llevar a cabo muchas de estas iniciativas, y para las que no sería un buen momento para que las adminsitraciones se juntarán para buscar el desarrollo de éstas de manera conjunta. No tiene ningún sentido de que cada una invierta en el desarrollo de una diferenciada cuando todas buscan los mismos objetivos, y contar con soluciones de tipo privativo no es la solución, dado que se impediría la mejora continua que a mi parecer debería ser el requisito inicial a la hora de tratar esto.

Por lo tanto, cuando se traten mociones que hablan de abrir portales de transparencia en poco tiempo, de aprobar normativa para transparencia y reutilización de datos, y de cumplimiento de los índices de Transparencia Internacional mi recomendación es pararse, pensar qué queremos conseguir y qué se quiere ofrecer a la ciudadanía, y recordar que las prisas nunca son buenas consejeras. Una serie de información mínima es rápida de ofrecer, sí, pero cuidado con compromisos en plazos cortos que serán complicados de cumplir y poco beneficiosos aunque se puedan realizar.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.